La rearmonización eficaz y la creación de arreglos Chord-Melody exigen que el músico asocie intervalos de forma instantánea. Para que este proceso sea lo más eficiente posible, Reharms utiliza los principios de la enarmonía práctica.

En lugar de seguir reglas rígidas de ortografía musical, reducimos todos los nombres a los 12 sonidos básicos que encuentras físicamente en tu instrumento. Este enfoque aporta beneficios directos:

  • Velocidad de reacción: Prescindimos de entes teóricos como Si# o Fab. Tu cerebro localiza inmediatamente el sonido en el teclado o mástil como Do o Mi.
  • Visualización de intervalos: Construyes un esquema de intervalos claro en tu memoria que coincide con la disposición de tu instrumento, facilitando la creación de acordes "bajo la melodía".
  • Fluidez en la transposición: Centrarse en las relaciones entre los grados de la escala en lugar de una nomenclatura arcaica acorta significativamente el proceso mental durante el arreglo.

El uso de la enarmonía práctica es un estándar en la improvisación y composición modernas, donde la prioridad es la intuición y la rapidez al traducir la teoría al lenguaje del instrumento.